domingo, 4 de julio de 2010

Sólo hay una fuerza motriz: el Deseo. (Aristóteles)




Cartas al deseo..

Apreciado deseo, hace tiempo que no te vas de mi piel
no te busco y te tengo,
no te necesito y te dás,
pero sucede que cuando te apoderas de mí
las etiquetas caen,
las sombras tropiezan con un confuso aliento
y ya no te vás.
Y ya no me voy de ti.

A veces te disfrazas de nota musical,
crees que no te noto, pero tu tentación es excesiva.
Otras, te deslizas sutil por entre los oidos,
esculpes palabras,
tonos sibilinos con rumbo a mi nuca.
El otro día te ocultaste tras esa imagen en blanco y negro
si no soy de piedra, ni necesidad de ello, por qué me invades en todo momento?
te huelo, te siento, te rozo, te pruebo, te como, te veo y
me sumerjo
en ti,
en los dos
como el eco
cuando escapa con voz prestada,
por los valles de tu sexo.
te escucho, nado en tí, empapada de ti
no me resisto
no te resistas ..

(Lara)

martes, 29 de junio de 2010

A veces las mejores vistas se obtienen cerrando los ojos ..


No hay Dios
no hay política
no hay paz
no hay amor
no hay control
no hay planes.

Mantente alejado de dios
permanece angustiado
deslízate

(Bukowski)


..-"vive como si fueras a morir mañana
trabaja como si no necesitaras el dinero
y baila como si nadie estuviera mirando..-"

(bob fosse)





Nadie juega como tú
Bèsame
No te alejes de esta esquina
Se diluyen los miedos
Llegan galopantes las certezas
Que haces?
Te escucho
Donde iras?
No muy lejos de ti..
Y después?)
Después de ti, tal vez regrese un rato a mi..
No te olvides, quiero decir, no nos olvides
Nos?
Tú y yo..ya sabes
No, no podrìa, llevo tu olor en mi cuello aún
Me excita tu voz
Y a mí tu respiración al otro lado d la linea
Fumas?
Si
Lo noto, casi puedo olerlo
Sabes, si te escucho, te imagino, y si te imagino, te puedo ver , incluso tocar, vestida, con nada, con un tanga tal vez..el negro q tanto me gusta.
Casi, llevo el blanco. solo eso.
Nada más?
Eso, y mi deseo..
Te lo quitarás?
Claro, estoy desnuda sobre el sofá rojo.
Sientes su tacto frìo?
Si, casi helado..
Recuerdas la ùltima vez que nos devoramos sobre èl?
Recuerdo tu boca, tu lengua buscàndome..
Y la música..
Si, y tú..
Y la mùsica..

(Lara)

A sorbos..


Quiereme a sorbos

La cama deshecha.
El amor en la ventana.
Màs hambre de tu sangre, siempre.
2 orgasmos esperando por ti.
Disimulando, hablas por telèfono.
Emulas distancia.
No te creo.
El café rebosando.
Nueva sed, tal vez tanta como mañana .
Saliva derramada a chorros entre mi pecho.
Me miras ausente.
Disimulas màs.
Entiendo.
Màs de eso.
” Soy fan de ti, de tu manera de vivir “ suena en la radio y yo con el ritmo acelerado observando la cafetera, con tu olor en mi nuca aún.
Soy tu espectadora.
Tus labios se mueven junto al mòvil.
Más deseo.
Màs ganas.
Y qué si pasan las horas y yo solo quiero que mis instantes se eternicen asì, mirandote, mirandonos?
Porque sí.
Porque el deseo eres tú.
Adicta a tus excesos.
Animal salvaje..
Y ahora quedan sabanas en el suelo,
placer derramado
mi pelo enredado en tu cuerpo.
Quedas tú
en cada esquina de Madrid


(lara)




J'ai regardé devant moi
dans la foule je t'ai vue
parmi les blès je t'ai vue
sous un arbre je t'ai vue.

Au bout de tous mes voyages
au fond de tous mes tourments
au tournant de tous les rires
sortant de l'eau et du feu.

L'etè l'hiver je t'ai vue
dans ma maison je t'ai vue
entre mes bras je t'ai vue
dans mes revès je t'ai vue.

Je ne te quitterai plus...

No me iré nunca de tí..

(Paul Eluard)

viernes, 25 de junio de 2010

Todo me afecta, me inspira y provoca..


Esos pequeños momentos..

Tan sólo hace unas horas que te has ido. Aún huelen a ti las sábanas húmedas, el aire del cuarto, mi cuerpo relajado.

Te recibí como me pediste. "Con las sandalias puestas, depilada..." Antes de que vinieras preparé el escenario para ti. Sábanas de seda, esas que no uso casi nunca, mùsica, velas. Me depilé por completo. Esperé tras la puerta sin nada más encima que mis tacones y unas gotas de perfume. El deseo asomaba en cada poro de mi cuerpo. Cuando te ví entrar te habría pedido que me penetraras allí mismo, en el frío pasillo, arrinconada contra la pared.

Pero la cama hambrienta de pasiòn nos reclamaba, te conduje hacia ella casi en volandas. Ante el lecho dispuesto tus manos hicieron de las suyas, me besaste con fuerza, sentiste toda mi ansiedad concentrada en mi lengua y en mis manos que abrían el cierre de tu pantalón con extremada urgencia y calma a la vez . Tumbada en la cama aguardaba tu calor, me tendì boca abajo, mientras terminabas de desnudarte, con esa cadencia que sólo tú sabes y practicas. Tu cuerpo sobre el mío encontró acomodo, tu lengua en mi espalda dibujó los arabescos que me vuelven loca, tu sexo se apoyó en la entrada del mío buscaba el camino que nos lleva fuera de nosotros, como ayer, como hoy.

-Vuélvete, quiero mirarte.- me susurraste

Obedezco y me vuelvo boca arriba para que tú, acomodado entre mis piernas, me explores mientras yo, con los ojos cerrados, disfruto de las sensaciones, sin la seguridad de saber por dónde vendrá la próxima. Tal vez me darás tus dedos para que te los lama, o tus dientes apretarán mis pezones justo hasta el límite del placer, quizás tu lengua bajará por mi vientre. Allí es donde sueles entretenerte, mientras con los dedos exploras mis rincones más íntimos, tímidamente al principio, decidido y valiente después cuando sientes que no opongo resistencia. Mis dedos se entrelazan en tu pelo, mis gemidos amenazan con alarmar al vecindario, pero no quiero llegar tan lejos aún...

Te hago parar y tumbarte boca arriba y ahora soy yo la que se acomoda sobre ti, jadeando de deseo, ansiosa de hacerte sentir. Ofrezco mis pezones a tu lengua ansiosa, esa lengua que ya es mía, por deseada y buscada. Te recorro yo misma con mis labios, dejándote un rastro de saliva, besando, lamiendo, casi devorando. Mis pechos se encuentran con tu sexo, lo acomodan, lo acunan, lo sienten palpitante, deseoso de mis labios que ávidos lo acogen, lo traga, lo viste de saliva, lo deja dispuesto para el siguiente asalto. De súbito me incorporo, me arrodillo sobre nuestra cama, testigo de tanta descarga de sensualidad cruzo los brazos sobre la almohada; así ofrecida, tu sexo tantea mi humedad como un pincel mezclaría una acuarela, suavemente y rozando... y de pronto se clava en mí casi con violencia, hasta el fondo, arrancándome un grito, o varios... sigues entrando y saliendo, te acomodas a la quietud por momentos y detienes tu sed, dentro de mi, casi reclamando a gritos mi suplica para que continues, y que no pares, nunca.
Pero no, no te has detenido. Ahora son tus dedos los que me penetran.. Salen, entran, están a punto de enloquecerme. ._”no pares, por favor”_pienso sin pronunciar palabra alguna.

La almohada, timida, sofoca mis gritos.

Durante un rato no soy dueña de mi cuerpo. Es como si fueran de otra mis movimientos, mis latidos, el río que me baja entre las piernas. Tú a mi lado, me acaricias y me observas, casi sorprendido a pesar de las muchas veces que me has dado esa pequeña muerte con tus manos. Vuelvo a ponerme boca arriba, sintiendo el aire nuevo que nos sorprende desde el ventanal y te pido que me penetres de nuevo, con delicadeza esta vez, meciéndonos juntos, mirándonos a los ojos y abrazándonos. Dándonos las gracias por estos pequeños instantes.

(lara)



..si tu amor me otorga su manto,
¿como no voy a conquistar el mundo y triunfar?
me echaré a la mar, loco y suicida
el verdadero enamorado vive cuando se suicida-..
(Nizar Qabbani)


jueves, 17 de junio de 2010

Mortal por tus temores,inmortal por tus deseos..Pitàgoras



Ven, ven quien quiera que seas, ven!
Infiel, religioso o pagano, poco importa.
Nuestra caravana no es la de la desilusión!
Nuestra caravana es la de la esperanza!
Ven aunque hayas roto mil veces tus promesas,
ven, a pesar de todo, ven!




Viernes en la oficina. Hoy el jefe no ha venido. Algunos de mis compañeros parecen haber desaparecido sin dejar rastro. Estoy sola en el despacho, de vez en cuando se oyen pasos por el pasillo, pero pasan de largo. El trabajo del día ya hecho. El ordenador encendido, yo navegando de aquí allá por internet , sin fijarme demasiado en nada. Por pura rutina abro el mesenger. Nadie conectado.

La mañana sigue sin mayor novedad. Me dejan algún papel en la mesa, suena alguna llamada buscando a otra persona. A las doce ya me está entrando sueño. Un cuadrado en la pantalla del ordenador llama mi atención: "X acaba de iniciar sesión".

Me enderezo en el asiento. Esas cinco palabras han sido suficientes para que me empiece a sentir excitada. Unos segundos después se abre una ventana de conversación. Un saludo, un rato de charla amable. De pronto y sin que tenga ninguna relación con lo que estamos hablando, X me pregunta cómo voy vestida. Sonrío, sé que llevo puesto lo que le gusta. Una falda ancha. Me pide que me la suba hasta las caderas. Lo hago.

Ahora, me pide que me quite las bragas. Miro alrededor, aunque sé que no hay nadie. La mesa cubre la visión de la mayor parte de mis piernas. Cojo las bragas y las dejo en un cajón de la mesa.

Aunque sabe perfectamente que sí, me pregunta si estoy excitada. Me pide que le describa cómo. Le cuento que mis pezones están duros bajo la tela de la blusa, que la parte interior de mis muslos se ha humedecido. Que he empezado a excitarme al verle conectado. Que lo estoy más porque me lo pregunta. Eso le gusta. Me dice que me va a seguir excitando hasta que a èl le parezca. Allí mismo en mi mesa de despacho.

Me acomodo lo mejor que puedo en la silla, quito las manos del teclado y las llevo bajo la falda. Acerco los dedos de la mano izquierda hacia mi sexo. Lo acaricio lentamente, siguiendo la cadencia de las letras en la pantalla.

Cada línea que aparece hace aumentar la velocidad de mis dedos. Estoy acalorada, entreabierta la boca y húmedos los labios, sin poder evitar que se me escape algún gemido. Las piernas separadas, las manos acariciando, el cuerpo arqueado. Finalmente echo la cabeza hacia atrás, la pantalla se nubla por un momento, me vencen mis jadeos. Me quedo desfallecida, incapaz de moverme sobre la silla. Las líneas se han detenido. Mis manos vuelven al teclado...






martes, 15 de junio de 2010

Mi decisión fué ir a buscarla, más allá de toda la gente en el mundo... (hemingway)


Al Sur del Sur

Desde este rincón llega la extraña melodía
que anuncia tu regreso.
Extraña por la cadencia que posee el ritmo,
violin, piano y ese "solo" de guitarra que tanto te gusta.
En el sur de tu cuerpo te espero,
deseando rozar tus ideas. Tus ganas, mi ansia.
Y allí en tu sur, que es mi norte aguarda el cobijo
que necesito para esta noche.
Muy al sur de tus palabras
las que alumbran tu ciudad y la mía cada mañana
se encuentra tu voz,
marca el ritmo de mis días con ese sutil embrujo.
y esa, es la melodía que hoy me avisa de tu llegada.
Suman dos ya mis bienvenidas,
la primera inesperada,
repleta de puntos geogràficos
y estrategias al viento.
La segunda, eterna
en la que tu sur y el mio coinciden
en la coordenada que tú y yo sabemos.
Y multiplicas ganas,
las de siempre y las que inventas.
Cantando una nueva partitura,
fluye la siguiente,
crece sin piedad,
nada sin miedo a la orilla
y regresa a tu bocA.

(Lara)


Cuando el
espíritu
se desvanece
aparece
la
forma

(C.Bukowski)



lunes, 14 de junio de 2010

Que tu cama sea mi hogar..




Mañana
te esperaré en el hotel de siempre,
tendida sobre la cama,
sin llevar nada más
que esa lencería que te gusta,
con mis juguetes en la mesilla,
una sonrisa en los labios,
el deseo en todo el cuerpo,
una caricia vibrando en las manos.

¿Y tú, qué traerás?

(Lara)

¿Donde debo pedir una solicitud

oficial para el ascenso a tu

corazón?




"Quizá necesite para los próximos cien años que me quedan. tu sonrisa."


Hoy es todo diferente
porque he caído en tus redes,
y me he quedado pegada a tí,
tal cual, como los peces,
sin quererlo y sin poder negarlo ya,
Sólo te digo que tengas muy presente
que tengo que quererte
y si no me crees, entonces vete.
Aunque sé a ciencia cierta
que he caído en tus redes
asi, tal cual, inevitable.
Tal vez no sea un acierto el hablarte,
y al comprobar que tú no me quieres
se fueron para siempre
mil sonrisas a tropel a mi paso,
y mi suspiro al verte.
Pero quiero que sepas
que he caido en tus redes.

(Lara)